"Siempre seríamos dos fugitivos cabalgando a lomos de un libro, dispuestos a escaparse a través de mundos de ficción y sueños de segunda mano."
jueves, 5 de mayo de 2011
martes, 18 de enero de 2011
Sin fuerza no hay paraíso
Y sí, tengo que aprender. Analizarme, evaluarme y dejar de caer una y otra vez en la misma piscina vacía. Y no confiar. Nunca más confiar. Porque duele ver que no sirve de nada haberlo hecho todo. Y recibir como pago una decepción tras otra, una desvinculación impensable.
Cuando me toque mover ficha, espero haber aprendido las reglas del juego. No volver a caer en las trampas de los jugadores desleales. Porque yo cuando quiero, lo hago con cada una de las células de mi cuerpo, y cuando juego, lo apuesto todo. Y no estoy dispuesta a volver a arriesgarme, a perder y a tener que entregar de nuevo cada uno de los céntimos de mi fortuna. Ya me he quedado sin blanca demasiadas veces. Y vacía no sé continuar con el juego.
domingo, 28 de noviembre de 2010
La Boca
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.
Miguel Hernández.
martes, 9 de noviembre de 2010
9 de noviembre
Creo que es un buen día para volver a escribir. Sentarme y teclear lo que se evapore de mi mente. Aunque ahora es gélida y cuesta más llevarla a ebullción. Tengo que intentarlo.
Casas vacías.
Inhóspitas parcelas de soledad exacerbada.
Gusto por lo exquisito.
Frondosidad en el oscuro bosque de la tragedia.
Zapatos rotos.
Silencio desgarrador.
Tejas caídas y reflexiones divididas.
Cansancio, desmotivación y rutina.
Aves sobrevolando el pensamiento común.
Inteligencias desbordadas por sirope de fresa.
Desconcierto y fragilidad.
Preguntas y más preguntas.
Constante búsqueda de respuestas.
Y ahora, ¿qué?
La tortuosidad de nuestras melodías ha creado el melodrama exacto que compone la materia. Y como en aquel spot me pregunto, ¿de qué están hechos los sueños?
Y respondo de forma obscena. Los sueños están hechos de nubes: A menudo tiernos y espumosos. A menudo trágicos y terroríficos. Cual tormentas de sentimientos y deseos incumplidos. Como tú y yo en tiempos de crisis. Como carreteras sinuosas. Como mares embravecidos.
Como la vida.
sábado, 27 de marzo de 2010
Vacuidad
martes, 23 de marzo de 2010
Caramelo
Sonreía mientras me escondía en la última mesa de aquel céntrico bar. Pensaba que si bebía, borraría los maravillosos pensamientos que tenía de ti. Error. Cada caricia se hacía más intensa según iba acumulando limones y sal en la mesa. No había sido buena idea, aunque en el fondo, lo estaba pasando bien.
El camarero se acercó un par de veces a preguntarme: ¿Está usted bien, señorita?. Sería por la cara de bobalicona enamorada que se incrementaba a medida que me acababa la botella de tequila. Él debía saber de esto, era mejicano, creo recordar, y habrá tenido alguna que otra experiencia como la mía. A pesar de la magnitud de mi borrachera le contesté dignamente: Estoy perfectamente, gracias. Y él se fue, tan incrédulo como preocupado por ver a una veinteañera sola, con problemas de más y con una cuenta que aumentaba por minuto.
Lo que él no sabía era que estaba acompañada. Porque dentro de mí estabas tú. Machacándome o haciéndome feliz. Según como sentara el chupito. Estaban tus miradas, tan claras y constantes y tu rutina al saludarme. Preciosa me llamaste alguna vez, o quizás me lo estuviera inventando. En ese momento no sabía distinguir la realidad de la ficción ni de mi capacidad inventiva. No recordaba si te acercaste y me hablaste de un mundo lleno de luces en el cual bailábamos y éramos un poco más felices. También puede ser que todo fuese fruto del alcoholismo del momento y en realidad no existías. O puede que sí y yo te estuviera forjando una personalidad diferente.
Mirado desde aquella perspectiva, todo parecía real. El objeto de deseo se mostraba francamente fácil. Todo era cuestión de tiempo, pensaba yo. Ahora, después de unos años y una carga de madurez emocional importante me doy cuenta de que todo procedía de una imaginación repleta de sentimientos. Y una vez más me río de mis historias adolescentes y pretendo buscarles la pequeña parte de realidad que se escondía en ellas. Y lo único que he encontrado a lo largo de estos años han sido mis sentimientos, lo demás era pura fantasía.
lunes, 22 de marzo de 2010
Jet lag y sonrisas.
La samba, el movimiento constante, los cuerpos esculpidos con el cincel del baile,... y llegados a Madrid de nuevo las prisas, los nervios, la tristeza, el gris coloreando el cielo. Aún así nos queda la esperanza de regresar algún día, los recuerdos, la gente encantadora que me ha acompañado. Y aunque el cielo hoy se muestre gris pronto el sol dará un par de brochazos y nos encontraremos cara a cara con la alegría de vivir.